← Volver a la tienda
Collar de péndulo de cristal de curación de 7 chakras - Colgante de gema cónica hexagonal de 6 facetas - Herramienta de adivinación, radiestesia, Reiki, Wicca, espiritual con cadena - Joyería de
Pendulos

Collar de péndulo de cristal de curación de 7 chakras - Colgante de gema cónica hexagonal de 6 facetas - Herramienta de adivinación, radiestesia, Reiki, Wicca, espiritual con cadena - Joyería de

5 · 1 reseñas6.22

Un péndulo de cristal facetado con los colores de los 7 chakras, pensado para radiestesia, Reiki y como colgante con significado propio.

Ver en Amazon →

Como afiliada de Amazon, Cósmica gana una comisión por compras que califiquen.

IntuiciónProtecciónCalma

Para qué sirve

Sirve como herramienta de guía intuitiva para hacer preguntas sencillas y escuchar esa vocecita interior que a veces silenciamos. También acompaña sesiones de Reiki o equilibrio energético, y puede llevarse como colgante para sentir esa conexión contigo misma durante el día.

Propiedades

Cómo usarlo

Sujeta la cadena con calma, deja que el péndulo quede quieto y formula una intención clara antes de empezar. Observa su movimiento natural como respuesta simbólica, sin buscar certezas absolutas sino una conversación con tu intuición.

Un ritual con este objeto

Antes de usarlo por primera vez, sostenlo entre las manos unos minutos y respira despacio, presentándote a él y pidiendo claridad. Puedes empezar preguntando cosas sencillas de sí o no para familiarizarte con su lenguaje particular.

Ver más rituales →

Cómo limpiarlo y cargarlo

Pásalo bajo un chorro de agua fría o déjalo reposar una noche bajo la luz de la luna para renovar su energía.

Combina bien con

tabla de radiestesiacuarzo transparenteincienso de salviacuaderno para anotar respuestas

Ideal para ti si…

Para quien empieza a explorar la radiestesia o busca un compañero simbólico para sus prácticas de autoconocimiento y equilibrio energético.

Ver más de PendulosCalcula tu carta natal gratis →
Conseguirlo en Amazon →¿Buscas orientación? Consulta a Cósmica →