← Volver a la tienda
Simboliks Péndulo con Chakras y Amatista, Colgante Amuleto Energético con Péndulo, 7 Chakras, Acero Inoxidable, Amuleto de Sanación, Reiki, Meditación y Protección Espiritual Equilibrio
Pendulos

Simboliks Péndulo con Chakras y Amatista, Colgante Amuleto Energético con Péndulo, 7 Chakras, Acero Inoxidable, Amuleto de Sanación, Reiki, Meditación y Protección Espiritual Equilibrio

5 · 1 reseñas27.99

Un péndulo de acero inoxidable con amatista y símbolo de los 7 chakras, pensado para acompañarte en la búsqueda de respuestas sutiles y el equilibrio energético.

Ver en Amazon →

Como afiliada de Amazon, Cósmica gana una comisión por compras que califiquen.

IntuiciónProtecciónCalmaElemento aguaPiscisEscorpioVirgo

Para qué sirve

Sirve como herramienta de conexión con tu intuición, ideal para practicar radiestesia, hacer preguntas simples de sí o no, y trabajar el equilibrio de los chakras. También puede usarse como amuleto colgante para sentir protección y armonía a lo largo del día.

Propiedades

Cómo usarlo

Sujeta el péndulo con calma, respira hondo y formula mentalmente tu pregunta con intención clara. Observa el movimiento natural que adopta como respuesta, sin forzarlo; con la práctica aprenderás a reconocer tus propias señales.

Un ritual con este objeto

Antes de usarlo por primera vez, sostenlo entre las manos unos minutos y pide mentalmente que te acompañe con claridad y buena intención. Puedes dejarlo bajo la luz de la luna una noche para activarlo simbólicamente antes de cada sesión importante.

Ver más rituales →

Cómo limpiarlo y cargarlo

Pásalo bajo humo de salvia o incienso, o déjalo reposar una noche a la luz de la luna para renovar su energía.

Combina bien con

tarotincienso de salviavela violetacuarzo amatista

Ideal para ti si…

Para quien empieza a explorar la radiestesia o busca un amuleto sencillo que le acompañe en momentos de introspección y búsqueda de equilibrio.

Ver más de PendulosCalcula tu carta natal gratis →
Conseguirlo en Amazon →¿Buscas orientación? Consulta a Cósmica →